Sunday, October 23, 2011

EXIT: Algo más que conferencias de calidad

Esta entrada va dirigida a todas aquellas personas que participaron directa o indirectamente en la realización del evento. Es más que nada un agradecimiento, muy profundo y personal, porque crean o no esas conferencias me cambiaron la vida. Gracias, porque cada palabra y exclamación pronunciadas por los ponentes que lograron traer al campus (aunque los hayan levantado a las 4 de la mañana) fueron muy distintos, educativos y "abre-ojos". Me gusta pensar que las ideas en las conferencias son como golpecitos en la cabeza sin otro propósito más allá de abrirnos la mente hacia cosas nuevas mediante experiencias, fotos, pensamientos y algunas risas. Yo veo en los ponentes a personas que hablan ante un público con la finalidad de compartir, más allá de venir a mostrarnos algunas slides y cobrarnos.

Digo que me cambió la vida, porque encuentro un común denominador entre lo que llevó al éxito a cada uno de los ponentes: esa énfasis en los detalles. Más allá de la tenacidad, viveza, humildad, inteligencia o actitud que puedan o no mostrar los ponentes, esa afición por los detalles es lo que en lo personal me fascinó. Tú dirás, ¿qué los hace diferentes? Pues precisamente ese amor por los detalles. Cada vez hay más personas capacitadas, y la competencia por ver quién sobresale se vuelve muy difícil. Yo creo que la creatividad, la innovación y los detalles son los que hicieron diferentes a estos grandiosos personajes que algunos de nosotros tuvimos la fortuna de escuchar. 

De alguna manera lograron plasmar lo que es el éxito para cada uno de ellos, cómo influye la innovación en el desarrollo de una empresa y así mismo cómo la tecnología cada vez es más importante o puede utilizarse para crecer como empresa. Hasta me dieron ganas de poner una e implementarle todos aquellos tips que nos dieron.

Nuevamente, muchas gracias por este magno evento. Estoy segura de que muchas personas disfrutaron de EXIT al igual que yo, y no se diga por los papás que opinan que el costo y la faltas a las clases fueron una inversión y no un gasto. Muchas felicidades, y esperemos vernos en EXIT 2012.

Wednesday, October 19, 2011

¿Consumidos por la tecnología?

¿Alguna vez te has puesto a pensar en los pros y contras de la tecnología? Digo, en lo personal se me hace maravilloso que la cocina se esté poblando de máquinas cada vez más nuevas, eficientes y con estilo que hacen de todo tipo de cosas: cortan los champiñones más rápido y en rebanadas más delgadas, muelen el café al instante y te lo preparan, separan la yema de la clara en recipientes distintos... En fin, ¡qué maravilla! ¿no te parece? Cada vez tenemos que hacer menos esfuerzo físico y seguimos obteniendo lo mismo e incluso de mejor calidad o con más precisión. Ya no sé si la tecnología es buena o mala. Es buena porque ¡cuánto trabajo nos ahorra! Hoy en día ya no es necesario estar horas moliendo los chiles y el jitomate y esas cosas en un molcajete para obtener una buena salsa, simplemente puedes echar todo en una licuadora y ¡presto! No obstante, esa efectividad que nos ofrecen las máquinas puede ser también contraproducente. 

Por un lado, nos volvemos más flojos e inútiles al tener algo que trabaje por nosotros. Y lo peor de todo, es que las máquinas van creando en nosotros una dependencia terrible, que ya no podemos andar por ahí sin celular, sin iPod, o algún gadget. (Sí, por supuesto que me incluyo). ¿Sí te has fijado en eso? Cualquier persona en cualquier lugar (okay, está bien, no puedo generalizar), la mayoría de la gente carga consigo algún aparato electrónico para todos lados. En lo personal, me parece que no es de vital importancia que siempre traigamos el celular o el iPod con nosotros. A lo que me refiero es a que nuestros ancestros sobrevivieron -y cabe recalcar que incluso evolucionaron- sin todos estos artefactos tecnológicos, lo cual es una clara prueba de que podemos sobrevivir perfectamente sin ellos. Admito que nos brindan un ritmo de vida más activo, más al momento, pero no creo que todos los jóvenes de mi edad estén arreglando negocios todo el tiempo que pasan con el celular. 

Pero bueno, si este tiempo que nos ahorran nuestras "amigas" máquinas lo aprovecháramos para hacer ejercicio, pasar tiempo de calidad en familia o con los amigos, tocar algún instrumento musical o participar en alguna actividad cultural: ¡Qué padre! ¡Compra más productos para ahorrarte más tiempo y síguelo aprovechando! Pero si estás usando este tiempo para jugar videojuegos (que NO es malo, aunque sí el exceso), irte de borracho o de "aplanacalles", qué desperdicio e insulto a la humanidad.

Y por el otro lado, el mundo corre riesgo de un desempleo masivo donde la mayoría de la gente a penas y tenga para comer. Entre más máquinas, menos mano de obra humana. A menor mano de obra humana, menos empleos. Y a menos empleos, menos sueldos percibidos. Y a menos sueldos percibidos, mayor caos y fatalidad. ¿Verdad que la tecnología ya no se te antoja tan bonita?

Quiero hacer notar que esta reflexión no es más que indagar el otro lado de la moneda. Para nada soy una persona pesimista o en contra de la tecnología: todo lo contrario. Estoy convencida de que las tecnologías de información son lo de hoy (y lo de mañana) y que tarde o temprano todo girará alrededor de ellas. Sin embargo es imperativo que el humano se detenga a pensar, o más bien a darse cuenta de que poco a poco la tecnología nos está consumiendo y que haga algo al respecto: he dicho.

Thursday, October 13, 2011

Autoexterminio humano


Llevo un tiempo pensando en este angustiante tema. Me doy cuenta de que no sólo soy yo la que opina que el ser humano, dentro de los seres vivos, se caracteriza por ser la única especie que tiende a la extinción a través del autoexterminio. Aunque todos los días salen disque nuevas curas para ciertas enfermedades, unas más comunes y otras no tanto, aunque periódicamente se realizan campañas de vacunación y se nos inculcan valores higiénicos en pro de la salud; también a diario salen nuevas armas cada vez más potentes, que si son nucleares, de hidrógeno, napalm, artillería ligera y pesada, pistolas más ligeras pero más eficientes, casi casi que les ponen un "colchoncito" a las ametralladoras para que sea más cómodo matar al enemigo. Este crecimiento exponencial de armamento a nivel global es alarmante, pero más aún que el humano esté utilizando su capacidad creativa para inventar más formas de matar, de ganar control a través del miedo ajeno.


El miedo nos priva de toda capacidad de raciocinio, de toda facultad mental y lo único que inunda nuestra mente es el terror, el qué va a pasar si, el cómo le voy a hacer para superarlo, y sobretodo una aplastante sensación de que la única salida es a través del sufrimiento. Todos hemos tenido miedo alguna vez, y es por ello que el ser humano se aprovecha de esta terrible emoción para conseguir poder.


Ahora, es importante mencionar que hay dos cosas que nos dan poder: la información, y la capacidad de provocarle miedo a los demás. Es por ello que surge tanto armamento y se hace público que una nación ha encontrado la forma de hacer mayor daño con menos explosivos, o de que otra nación ha encontrado la manera de sobrepasar una guerra biológica con éxito; con el fin de lograr cierto respeto por parte de las demás naciones y así evitar ser atacados. Desafortunadamente, la paz actual es consecuencia de la presencia de tanto armamento, que al menor movimiento en falso se desencadenará una red de bombas nucleares que destruirán al mundo entero. Es curioso, ¿no te parece? A pesar de que todos vivimos en la misma Tierra, buscamos sobresalir sólo nosotros, y tener todos los recursos sólo para nosotros, y que todos nos hagan caso sólo a nosotros y tener el control sólo nosotros... para que al final la guerra que nosotros mismos estamos provocando acabe con todos como una enfermedad letal que se extiende por el mundo, teniendo como nombre "Síndrome de soy-y-seré-más-fuerte-que-tú-a-toda-costa". Es triste cómo unos luchan por vivir en condiciones extremas, y nosotros que lo tenemos todo luchemos por ver quién consigue crear el arma más poderosa, aquella que acabe con todo el mundo.

Wednesday, September 28, 2011

Qué hacer en situaciones de histeria total

1) Busca un lugar amplio, al aire libre donde te sientas cómodo.
2) CORRE hacia él, y colócate en el centro.
3) Repasa mentalmente todo aquello que te causa estrés, y almacénalo en algún sitio en tu cabeza que actúe como memoria RAM, donde lo tengas a la mano.
4) Ahora, con la información lista para utilizarse en tu cabeza, ve tomando aire lentamente, mientras sientes cómo la adrenalina fluye en todo tu cuerpo.
5) Asegúrate de ingresar la mayor cantidad de aire a tu cuerpo, empuja bien el diafragma hacia abajo: no desperdicies ni un centímetro cúbico de tu capacidad torácica.
6) Una vez que ya no puedas inspirar más aire, retenlo por unos segundos.
7) Grita, con la boca bien abierta, lo más fuerte que puedas. Utiliza todo el aire que has acumulado mientras rápidamente pones en primer plano todo aquello que colocaste en tu memoria RAM.
8) Cuando acabes de gritar, sonríe. Imagínate que todo aquello que te causó estrés ha salido ahora de tu cuerpo y de tu vida, y aunque des media vuelta y veas el cerro de quehaceres frente a ti, no dejes de sonreír, pues la vida no se trata de tener todo "en bandeja de plata". 
9) Abraza esos quehaceres y agradéceles estar presentes en tu vida, sino qué aburrida sería, ¿no te parece?
10) Ten en mente que este proceso puede repetirse una infinidad de veces (por supuesto mientras tu garganta te lo permita). Y un último tip: que no te intimide que haya gente viéndote raro mientras te desahogas. Al contrario, hazlo con la frente en alto pues tú sí tuviste la oportunidad de hacerlo. Buena Suerte.

Monday, September 26, 2011

Topando con pared

Es curioso darse cuenta que hay momentos en la vida en que uno ya no puede más, que desea separarse de su vida terrenal y trascender al más allá por siempre, con miras a poder descansar al fin de todo aquello que te molesta. Pero también es curioso darse cuenta de que uno no intenta tales cosas porque en el fondo, muy en el fondo está contento con su vida. Con sus amigos, con su familia e incluso con sus problemas.

En mi caso, acabo de topar con pared hace poco. (Y muy duro, cabe mencionar). Ocurre que llegó un punto en que quería tomar mis cosas, arrojarlas desde el piso más alto en mi escuela y salir corriendo de ahí (probablemente tomar el coche de mi hermano e irme lo más lejos que se me ocurriera). No me considero mala estudiante ni con dificultades de aprendizaje. Tampoco me refiero a que tenga una gran economía de energía (con esto último me refiero a la denominada "flojera"). Y mucho menos a que tengo límites. Simple y sencillamente me refiero a que llegué al borde de la histeria. A mi punto de ebullición. A esa sensación en la que te identificas completamente con un frasco sellado, y que de alguna manera está recibiendo contenido a una velocidad impresionante hasta que la presión interna te hace estallar. ¿Acaso lo has sentido? Probablemente sí. En lo personal, se debe a la excesiva carga de estrés. Que si tengo que hacer cinco tareas para mañana, estudiar para tres quizes y comenzar los proyectos parciales de cada materia; o que si tengo que ir a entrenar más seguido para rendir mejor en la próxima competencia; o que si el teclado que hay en mi sala me llama a gritos para tocar esa única canción que sé tocar a la perfección... En fin, una infinidad de cosas extras a esa vida diaria: clases de alemán -hay que repasar para no olvidar lo aprendido-, clases de canto -a cuidarse la garganta y comer menos chocolate OUCH-, entrenamientos para la Olimpiada de Biología, leer por gusto personal, ayudar con los quehaceres de la casa... Todo ello que recae sobre mi pequeña persona, mis ahora extenuados hombros. Pero también sobre mi voluntad inquebrantable. Es cierto que pasé por largos momentos de angustia mientras trataba de sortear todo esto, pero estoy convencida de que todo ello es por mi bien, por mi felicidad y por mi superación personal.

Yo creo que todo lo que hacemos deberíamos de hacerlo por convicción propia. No porque "mi mamá me metió a clases de fútbol para que no ande echando mosca en la casa", o porque "no tengo nada mejor que hacer y mejor perder el tiempo aquí que en mi casa". El hacer las cosas por convicción propia nos brindará la satisfacción necesaria para vencer toda esa pesadez que nos da el cumplir con ciertas tareas, para vencer esos miedos que todos pasamos alguna vez y para soportar esos desgastes físicos en el entrenamiento de tu deporte favorito. 

Entonces, ¿qué esperas? 

Thursday, September 15, 2011

Querido México: Feliz Cumpleaños

El día de hoy, mi hermosa nación cumple 201 años de existencia. Qué orgullo. Considero que la Independencia Mexicana es un suceso verdaderamente inspirador y digno de festejarse a lo grande. En la primaria aprendí que todo lo que se encuentra en el país, es de México. Los bosques, los lagos, los desiertos, las playas, los animales, las plantas y muchísimas cosas más. Nosotros también nos encontramos en el país, y nacimos aquí. Entonces, ¿hoy también es cumpleaños de cada uno de nosotros los mexicanos? Yo creo que muy en el fondo sí lo es. Todos los días nos desvivimos por dar lo mejor de nosotros a nuestro adorado país, que a pesar de no ser perfecto tiene un enorme valor sentimental para todos nosotros. 

"Independencia" es una palabra enorme. Para mí significa no depender más de alguien, poder tomar nuestras decisiones sin supervisión, hacer lo que nos guste sin exceder los límites éticos, ir a donde queramos, y sobretodo vivir por convicción propia. Todos los años, desde que tengo conciencia, me siento muy feliz en este día, porque me recuerda que es posible librarnos de esas cadenas que nos rodean y nos amarran al suelo. Me recuerda que es posible romperlas y volar tan alto como uno quiera (incluso hasta el infinito). Me recuerda que por más fea que sea una situación, no habrá poder humano en contenernos de lograr lo que nos propongamos como seres humanos. Como Mexicanos.

Es por eso que hoy me siento más feliz que otros años. Porque a pesar de la impresionante carga de trabajo que tengo sobre mis hombros (carga llamada "escuela"), tengo esos ánimos de que algún día será tiempo de cosechar, de ser independiente de esas cadenas y dar ese brinco al infinito que me espera. Sólo es cuestión de tiempo y de determinación. Sin más por el momento... ¡Viva México!

Thursday, September 1, 2011

El "sube y baja" de la vida


Muchas veces nos quejamos de cosas tan simples como que no nos gusta un platillo, que el color está feo, que el corte del vestido no nos queda, que el tacón está muy incómodo... Sin embargo, deberíamos detenernos a pensar más en ello. Hay personas que sufren mucho más que nosotros, y no necesariamente andan pregonando sus discapacidades, tragedias o tristezas. Esas personas que sufren, deciden callar cualquier comentario negativo, y gritar todo aquello que las haga felices, que las haga olvidarse de lo "malo" de la vida. Por cierto, yo creo que en la vida no hay cosas "buenas" o "malas", simplemente hay cosas. Situaciones que puede que nos agraden más que otras, así como algunas que nos desagraden o hagan enfadar. Es importante recordar que sin estas últimas, la vida sería muy monótona... ¿no lo crees? ¿Te imaginas qué pasaría si toooodo te sale bien? ¿Si no cometes NINGÚN error? ¿Si ya nunca vuelves a probar el fracaso? Yo creo que sería algo triste, algo chafa. Simplemente porque la vida no se trata de vivir "bien", sino de vivirla lo mejor que puedas con las cartas que te tocaron, así de fácil. Yo sé que habrá muchas personas que estén en desacuerdo conmigo, y es perfectamente válido. Quizá porque ellas hayan vivido cosas que no yo, o porque yo he vivido cosas que ellas no. O tal vez porque todos pensamos diferente (gracias a Dios). Cual sea la razón, hay que aprender a aceptar estas diferencias y tomar lo "bueno" de ellas. Es lo que nos hace crecer como personas. 

"Dios, Vida, hoy más que nunca les pido que se pongan de mi lado, que mi vida siga igual de hermosa como siempre lo ha sido, y que al mundo entero le espere lo mejor: escoger bien la jugada con sus cartas."

Cuando en el juego de la vida te encuentres arriba, disfrútala, vívela, pero no pierdas de vista el piso. Cuando estés abajo, disfrútala también, pues es tan sólo un break que la vida misma nos da para tomar un respiro y seguir disfrutando de todas las bendiciones que nos da. Siempre ve hacia arriba, pero no vivas pensando en lo bueno que viene, pues el tiempo de espera se hará aún más largo. En resumen: disfruta cada momento de tu vida. Todos son hermosos, aunque no lo veamos así.